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domingo, 25 de março de 2012

El desierto en una vitrina: museos e historia natural

María Elida Blasco
Bolsista Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). Archivo del Museo de La Plata – Neuquén 1306, 7° B, CP 1405 – Ciudad Autónoma de Buenos Aires – Argentina. eliblasco@yahoo.com.ar

Irina Podgorny & Maria Margaret Lopes. El desierto en una vitrina: museos e historia natural
México: Limusa, 2008. 279p.

La publicación de El Desierto en una vitrina se trata de un hecho muy esperado para quienes nos interesamos por la historia de los museos y el coleccionismo. En efecto, haciendo una revisión de las investigaciones producidas por los historiadores argentinos1 notaremos la ausencia de trabajos vinculados al surgimiento y desarrollo de los museos, aunque si apelamos a la comparación, afortunadamente en Brasil la situación despliega mayor riqueza.2 Por ese motivo, cabe señalar que para los ámbitos académicos argentinos, el estudio de la complejidad de las instituciones llamadas "museos", era una asignatura pendiente felizmente saldada con la aparición del libro que nos ocupa.

En segundo lugar, corresponde destacar que la obra elaborada en conjunto entre una investigadora argentina y otra brasileña conlleva un riguroso trabajo previo: las autoras cuentan con amplia producción académica centrada en los diferentes aspectos de la práctica científica desarrollada en los museos, el trabajo, las técnicas y las condiciones de construcción e institucionalización de las ciencias naturales durante el siglo XIX.3 El fluido intercambio de conocimientos sumado a la posibilidad de investigar "la una en el país de la otra", posibilitó la feliz experiencia de escribir un libro en coautoría. Esos aprendizajes las llevaron a descubrir similitudes y establecer diferencias sobre la base del libro escrito por Lopes en 1997 O Brasil descobre a pesquisa científica: os museus e as ciências naturais no século XIX, centrado en el actual Museo Nacional de Río de Janeiro. Algunos resultados de la comparación entre la constitución de los museos brasileños y argentinos fueron publicados como artículos, otros plasmados en el libro de Podgorny El argentino despertar de las faunas y de las gentes prehistóricas, y muchos otros condensados en El desierto… que analizan la complejidad de las dimensiones en las que se inscribe un museo.

El libro ofrece una visión panorámica de los museos de ciencias de la Argentina del siglo XIX: Museo Público de Buenos Aires, Museo Nacional de Paraná, Museo de Corrientes, los museos de la Academia de Ciencias de Córdoba, el Nacional de Buenos Aires, el Museo de La Plata, los museos universitarios y aquellos surgidos en el seno de las sociedades eruditas metropolitanas y provinciales. Los nueve capítulos se estructuran en tres niveles de análisis: el origen de las colecciones insertas en las redes del mercado; la relación entre los museos y la imbricada maquinaria estatal - que involucra sobre todo las estrategias montadas por sus promotores y las circunstanciales alianzas políticas; y los museos como lugares de producción de conocimientos científicos asociados a la especialización disciplinar.

El capítulo 1 describe el entrecruzamiento entre el envío de ejemplares a los museos europeos, la provisión al mercado internacional, la diplomacia, la política y el interés de algunos naturalistas por otorgar impulso y funcionalidad al Museo Público de Buenos Aires (fundado en 1823 bajo protección estatal). El segundo capítulo se ocupa del Museo Nacional de Paraná, fundado por el gobierno de la Confederación (1854) y del Museo de Corrientes (1852) haciendo hincapié en las divergencias entre los objetivos establecidos por los decretos fundacionales y las funciones concretas de las instituciones moldeadas por las prácticas científicas de sus directores. El tercero analiza los intentos de reorganizar el Museo Público de Buenos Aires luego de 1854, primero bajo el impulso de la Asociación de Amigos de la Historia Natural del Plata y luego de la mano de quien dirigió y orientó la institución hacia la paleontología: Hermann Burmeister. El capítulo gira en torno a las prácticas del naturalista que transformó el "museo general" en gabinete de estudio del director. Estos aspectos son retomados en el capítulo 4 donde se exponen las estrategias montadas por Burmeister para producir y divulgar sus investigaciones y dialogar con sus pares a través de los espacios institucionales que contaba con la protección de los poderes público. Pero como muestran las autoras, la retroalimentación de esa imagen de "única autoridad científica", comenzó a ser cuestionadas por algunos "jóvenes locales". Este es el tema del capítulo 5: el surgimiento de la Sociedad Científica Argentina, en 1872, donde adquieren protagonismo Estanislao Zeballos, Francisco Moreno, Carlos Berg y Florentino Ameghino. Apelando a sus colecciones particulares, ellos impulsaron la formación de un museo vinculado a la antropología y la arqueología.

El capítulo 6 lleva por título el libro de Zeballos, "La conquista de las 15.000 leguas", y explora el devenir de las prácticas científicas en la campaña militar de expansión de las fronteras del Río Negro. Por otro lado, también se analizan los debates parlamentarios donde se discute la posibilidad de utilizar fondos públicos para los viajes de exploración del noroeste argentino propuesto por la sección Córdoba del Instituto Geográfico Argentino.

El capítulo 7 describe las negociaciones políticas de 1881 surgidas a raíz del proyecto del Poder Ejecutivo de fundar un Museo Nacional en Buenos Aires y de las pretensiones de Moreno y Ameghino de crear un "gran museo nacional" desalojando al Museo Público de la nueva capital de la nación. Pero como se demuestra en el capítulo 8, las alianzas políticas estaban imbricadas también en polémicas científicas entre naturalistas como las que mantuvieron unidos a Ameghino y los hermanos Doering en contra de Burmeister en los años posteriores a 1882. Y en estas polémicas científicas que ilustran parte del problema de la paleontología del siglo XIX, también se vislumbra la superposición de cuestiones mucho menos teóricas como las disputas por los puestos de trabajo en instituciones públicas, la difusión de sus investigaciones y el control sobre la provisión de datos.

Finalmente, el capítulo 9 describe la conformación del Museo General de La Plata moldeado desde su instalación en 1884, por Francisco Moreno, pasando revista al pasaje de las colecciones privadas a los museos estatales, al control de las instituciones y a la consolidación del trabajo científico y al uso de un discurso legitimador basado en "ayudar a construir la Nación mediante el estudio de sus recursos y la educación de sus habitantes".

Una de las mayores contribuciones del libro reside en desmontar los discursos establecidos, tanto por los científicos como por los representantes de los poderes públicos, concentrando su atención en las prácticas sociales de los promotores de museos. Desde la perspectiva de los estudios de la historia visual se ha limitado el surgimiento de estas instituciones con los "nuevos escenarios" para la celebración de "las glorias pasadas" y con los programas de nacionalización para la construcción de la identidad nacional.4 Sin embargo, el libro reseñado sugiere una revisión a estos argumentos y un abanico de interrogantes a explorar: ¿existieron realmente sólidos proyectos para efectivizar la alianza entre historia-ciencia-poder y control estatal?, ¿por qué entonces la formación de colecciones y el trabajo científico se estructuraban sobre redes de sociabilidad privada y apelando a recursos económicos propios?, ¿cuáles eran los vínculos formales e informales entre los promotores de los museos, los grupos políticos y las estructuras de un aparato estatal en formación?. Según nuestro criterio, si algo le falta al trabajo de Podgorny y Lopes es justamente ese debate: dicho de otra manera, explicitar las posturas historiográficas y los criterios metodológicos con los cuales existiría la posibilidad de confrontar o de coincidir, vinculando los aspectos analizados en el libro no solo con la historia de la ciencia, sino también con procesos más amplios ligados a la construcción de la historia. A su vez, una mayor conexión entre los aspectos tratados con otras contribuciones de la historiografía,5 otorgaría mayor solidez a los argumentos sostenidos por las autoras. En definitiva, lejos de agotar las controversias, el libro convoca a iniciarlas ya que creemos que solo intentando derribar las barreras, a veces levantadas con demasiada solidez entre los diferentes campos disciplinarios, podremos comprender los imbricados y solapados motivos que llevaron a algunos científicos a intentar, como lo sugiere el título del libro, encerrar "el desierto" en las estrechas vitrinas de un museo. Por este motivo, sumado a la riqueza temática y la solidez que encierra, sus páginas constituirán una referencia ineludible para las investigaciones posteriores que intenten una "historia de la práctica científica" o una "historia de los museos" latinoamericanos.

NOTAS

1 Desde la historia del arte se realizaron aportes de relevancia respecto a la formación de las colecciones artísticas tales como los trabajos de Laura MALOSSETTI COSTA y María Isabel BALDASARRE.
2 Solo a modo de ejemplo, los señeros trabajos de Ulpiano T. Bezerra de Meneses y los de la misma Maria Margaret Lopes.
3 Cf. Curriculum Vitae de las autoras en los sitios www.sicytar.secyt.gov.ar/busqueda/prc_imp_cv_int?f_cod=0000536326 y buscatextual.cnpq.br/buscatextual/visualizacv.jsp?id=K4793564H8.
4 FERNÁNDEZ BRAVO, Alvaro. La invención de la nación. Buenos Aires: Manantial, 2000; GONZÁLEZ STEPHAN, Beatriz; ANDERMANN, Jean (Ed.). Galerías del progreso: museos, exposiciones y cultura visual en América Latina. Rosario: Beatriz Viterbo Ed., 2006.
5 Cf. BUCHBINDER, Pablo. "Vínculos privados, instituciones públicas y reglas profesionales en los orígenes de la historiografía argentina", Boletín del Instituto de Historia Argentina y Americana "Dr. Emilio Ravignani", n.13, 1996, p.59-82.
Revista Brasileira de História

quarta-feira, 8 de fevereiro de 2012

Na trilha da humanidade

Uma viagem de milhares de anos
Livro conta expedição do brasileiro que refez trajetória do homem pré-histórico da África até o Brasil

Mariana Benjamin

Seguir as pistas da evolução humana e refazer o caminho do homo sapiens ao se espalhar pelo planeta, partindo da África até chegar ao Brasil. Essa foi a mais recente aventura encarada pelo jornalista Airton Ortiz, que utilizou apenas transportes públicos para fazer essa viagem inédita. As descobertas e os episódios vividos por ele lhe renderam o livro Na trilha da humanidade , que faz parte, junto com outras expedições do escritor, da coleção Viagens Radicais. Durante três meses, o autor cruzou fronteiras perigosas e conheceu novas culturas, ao mesmo tempo em que visitou os sítios paleontológicos onde foram encontrados os principais fósseis que contam a história de 7 milhões de anos da humanidade.

As páginas do livro se revezam entre informações sobre a evolução humana, como as descobertas das diferentes espécies até o homem moderno, e histórias da expedição. Para refazer o caminho do homo sapiens , o jornalista partiu do Quênia, no leste da África, desceu para o sul do continente, depois seguiu para o norte, dobrando à direita no vale do Nilo, até chegar à Ásia. Em seguida, voou para o Alasca, caminho que há milhares de anos era possível fazer por terra, onde hoje fica o estreito de Bering. Por fim, o autor cruzou as Américas até chegar ao Brasil.

Em todo o livro, Ortiz se preocupa em manter uma linguagem clara e simples, sem muitos termos científicos, de modo a permitir o entendimento do leitor comum sobre o assunto. O escritor também se atém à descrição da cultura e dos hábitos dos lugares que visitou. Ele aproveita para ressaltar algumas questões que dominam os debates no mundo atual, como a mutilação genital de mulheres, os altos índices do vírus HIV na África e a miséria em que vive a maioria da população mundial.

Por concentrar temas polêmicos, a parte africana de sua trajetória é uma das que mais prendem a atenção do leitor. Ortiz retrata a extrema pobreza da região e suas conseqüências na vida das pessoas: corrupção, assalto, violência, fome etc. O que pensar, por exemplo, de um jovem que estava triste porque trocou duas de suas vacas por uma moça que, segundo ele, não correspondia ao valor dos animais? Ou como reagir diante de uma senhora com quatro filhos que viu pela primeira vez o seu rosto ao olhar uma fotografia tirada na máquina digital de Ortiz? São histórias como essas que fazem de Na trilha da humanidade mais do que um mero livro sobre a evolução humana para leigos, mas também uma publicação que estimula a reflexão crítica em seus leitores.

O texto é repleto de humor, o que faz com que a leitura se torne agradável, apesar do tema complicado e da necessidade de detalhes científicos, como o tamanho do crânio dos fósseis e as características diferenciadoras de cada espécie humana. Mas o autor às vezes exagera um pouco na tentativa de fazer piadas em seu texto. Escrever que, se um homo sapiens de cerca de cem mil anos estivesse “vestido à moda rastafári, poderia tranquilamente assistir a um jogo de futebol no Maracanã sem chamar a atenção dos demais torcedores” é um pouco demais.

No mais, o livro é uma boa opção para aqueles que desejam ter acesso a informações detalhadas sobre a história da evolução da humanidade em uma linguagem coloquial, ao mesmo tempo em que aprendem – e muitas vezes se chocam com – um pouco da cultura de diferentes lugares do mundo.

Na trilha da humanidade
Airton Ortiz
Coleção Viagens Radicais
Rio de Janeiro, 2006, Record
277 páginas
Revista Ciência Hoje

quinta-feira, 20 de janeiro de 2011

Festas Religiosas: uma manifestação cultural de Mariana

Lorene Dutra Moreira e Ferreira [1]

Este livro, resultado de seis meses de prazerosa pesquisa oral, documental, bibliográfica e fotográfica, é fruto de um projeto que só se tornou viável através da oportunidade oferecida pela UNESCO / Monumenta, do destacado interesse do poder público municipal de Mariana e da equipe técnica diretamente envolvida.

Nele, pode-se conhecer um pouco sobre a riqueza das manifestações populares de Mariana, tanto nas festas suntuosas das igrejas barrocas em sua Sede, como na singeleza de outras, nas capelas dos distritos.

As festas religiosas são uma das mais antigas manifestações da vida social no Brasil. Elas diferem umas das outras conforme a época e a sociedade, mas, invariavelmente, representam os valores, reforçam as estruturas sociais e ajudam a construir a identidade de um grupo. No período aurífero elas tiveram papel muito importante. O culto aos santos, as missas, os ritos, as romarias e as procissões faziam parte do cotidiano das pessoas. A Igreja Católica influenciava a produção artística, as regras de comportamento, de convívio social, e as festas contribuíam para reforçar as relações de poder e status da população.

Três séculos se passaram, mas os avanços científicos e a modernização da sociedade não foram suficientes para eliminar essas manifestações. As festas, como não poderiam deixar de ser, foram se modificando. Muitas resistiram ao tempo, sendo passadas de pais para filhos, lançando mão de velhos elementos e incorporando novos. As transformações e as permanências oferecem indícios de como se formou a sociedade marianense e quais foram os valores mantidos.

Pessoas de todas as idades e classes sociais participam desses ritos. Por isso, pode-se afirmar que essas festas são espaços de confraternização. Elas promovem um espetáculo de luzes, cores e sons na cidade. As lanternas, velas e fogos de artifício; os santos com vestimentas ricamente adornadas; as músicas, as danças e os jogos encantam o público. As dificuldades cotidianas são momentaneamente esquecidas para, então, vivenciar-se o universo criado por tantas mãos dedicadas e talentosas que, no anonimato, constroem a beleza cultural, bem como os registros da memória e da identidade da região.

O resultado deste projeto pretende apresentar ao público, a que se destina, um inventário de algumas festas religiosas de Mariana e as informações necessárias para sua utilização, seja como atrativo turístico e/ou como interesse devocional. Assim, o aspecto fundamental dessa proposta reside no fato de cumprir o seu papel de valorizar e socializar a riqueza desse conhecimento histórico, contribuindo na promoção e divulgação deste inestimável patrimônio imaterial.

Espera-se, ainda, criar uma nova fonte de investigação para alunos e pesquisadores de diversas áreas, o que garantirá a preservação da memória desses grupos, um maior acesso da comunidade às informações coletadas e a motivação para o estudo da história local e regional. Parafraseando Ferreira Gullar, podemos dizer que a história humana não acontece apenas nos campos de batalha ou nos gabinetes presenciais. Ela se desenrola também nos quintais entre plantas e galinhas, nas ladeiras, nos adros das igrejinhas, nas escolas, nas famílias, nos namoros de esquina.

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[1] A autora é historiadora e especialista em Cultura e Arte Barroca.

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Coordenador da Pesquisa:
Luiz Roque Ferreira
Bacharel em Filosofia e Mestre em Educação Profissional

Para aquisição de exemplar da publicação, você pode entrar em contato direto com o Programa Monumenta/Mariana:
tels.: (31) 3557-4447 e (31) 3558-6519.
e-mails:
vangelanaegel@yahoo.com.br
programamonumentamariana@yahoo.com.br

Revista Museu

sábado, 20 de novembro de 2010

Os movimentos técnicos de arqueologia


Da mente para a ferramenta: o gesto técnico de Pré-História
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A evolução da humanidade tem sido sempre acompanhada por movimentos técnicos que permitiram a produção de ferramentas, armas, objetos de arte. Sobre a evolução anatômica, os conceitos foram desenvolvidos, a gramática tem se tornado mais gestos complexos, levando ao processo técnico de pressão crescente. Isso está mudando, e como decodificar os vários aspectos, que trata o novo livro do professor Marcel Otte e seu colega Pierre Noiret.

Concebido exclusivamente didático, o livro aborda todo o funcionamento correntes "(ou seqüência de gestos) pré-históricos e culturais e seus personagens evolutiva.

O primeiro capítulo aborda aspectos metodológicos: tipos e origem das rochas utilizadas para o tamanho da ferramenta, alterações técnicas gerais de produção. O vocabulário utilizado para a análise de ferramentas de pedra também é detalhada. A base para a análise de instrumentos pré-históricos são levantados.

Nos capítulos seguintes, cada "camada" pré-história da tecnologia é detalhado. O Paleolítico Inferior primeira (~ 2,5 milhões para 350 mil anos), que vê a primeira pedra ferramentas são postas em prática na África e Sudeste Asiático. Divulgação então para a Europa, com a indústria chamada "Clactonian" e "Acheulense", cuja expressão mais famosa é o famoso dois lados, verdadeiro canivete suíço da Pré-história.

tecnologia lítica é profundamente modificada durante o Paleolítico Médio (350 000 a 35 000 anos). Entra em vigor uma técnica de "escultura" (um bloco é formado para criar, gradualmente, a ferramenta desejada, como um de dois lados), uma técnica de "corte." Trata-se, neste caso para se preparar um bloco de pedra por uma série de seqüestros e depois extrair o fragmento da forma desejada. Este brilho será reformulada ("retocadas") e se tornará uma ferramenta: raspador, ponto, faca ... Os neandertais eram tão inovadoras na criação de um método de produção altamente eficazes ferramentas, o que demonstra uma grande capacidade de abstração e conceituação.

A principal cultura do Paleolítico Médio é a "moustierense", que deriva seu nome do site do Le Moustier, França, onde foi reconhecido pela primeira vez. Mas esta tradição é na verdade um complexo conjunto muito diferente de "facies", correspondentes a grupos étnicos, mas também, como os autores explicam muito bem em várias actividades, redes de abastecimento, ou condicionalismos geográficos.

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O dia seguinte ao Paleolítico Superior (35 000-12 000 anos) vê a emergência do trabalho sobre o tecido ósseo: lidera, arpões, propulsores, enfeites ... A chegada doHomo sapiensparece trazer nova mentalidade, uma relação diferente com a natureza e os animais que o homem de Neandertal.

Lança, arpão, calendário
Paleolítico Superior

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tecnologia lítica, entretanto, está se movendo para a produção sistemática de lâminas e os discos. Embora eles já estavam presentes no Paleolítico Médio, constituem apenas uma pequena parte do porta-ferramentas, a maioria feita em flocos. produção Laminar oferece a vantagem de obter um grande número de produtos a partir de um único bloco de material. As lâminas são também meios de comunicação de luz (portanto, facilmente transportáveis) e muito regular, permitindo a criação de diversas ferramentas, do ponto de projéctil equipado com um raspador para trabalhar as peles.

O Paleolítico Superior é caracterizado pela extrema variabilidade das entidades culturais que se sucedem ou coexistem em diferentes regiões."Aurignacense", "Châtelperonnien", "Magdalenian" ou "Lincombien-Ranissien-Jerzmanowicien": estas são, por vezes estranho, com nomes de algumas dessas tradições.

Ci-Contras: O farpado aparecem e se multiplicam no Paleolítico Superior. Eles estavam presos no alto de longas varas de madeira e permaneceu durante o Spear preênsil enbasses águas do rio. O arpão é também neste momento.



De cerca de 10 000 anos antes de nossa era, uma mudança maior na nova começa. Os caçadores-coletores do Paleolítico vai progressivamente, inicialmente, mantendo a sua economia predatória, enquanto se adapta ao clima do Holoceno amaciado. NoMesolítico, como chamamos este período, a pesca se tornou um dos principais recursos alimentares. Ele sofre de equipamentos, que inclui muitos arpões, lanças e armadilhas. O desenvolvimento da copa faz uso da lança inadequada para a caça, em vez do arco e flechas. Ela nos traz uma grande variedade de pontas de seta ("frames"), característica de qualquer tradição cultural.

089 ©tilt ulg dr - Préhistoire

Um milênio mais tarde, por volta de -8000, assentamento e agricultura se disseminou aparece, provavelmente a partir do Oriente Médio. Novamente, a relação com a natureza está a mudar: o homem agora quer dominar e colocá-la em seu serviço, lançando assim as bases de nossa civilização hoje.

Fora de uma ferramenta adequada para práticas agrícolas (lâminas de foice, machados), a inovação mais importante é o uso generalizado de terracota.Os vasos de cerâmica constituem, por suas formas e desenhos, marcas culturais de todas as fases do Neolítico.

Cerâmica do Neolítico (unido civilização, Bélgica).
Museu da Pré-História ULG - Foto Houet Michel © ULG
059 ©tilt ulg dr - Préhistoire

Finalmente, a partir do segundo milênio, a Europa, a tecnologia alcançou seu pico de alguma maneira: o controle do metal apareceu, em primeiro lugar em bronze e do ferro a partir de 1000 aC. redes de troca são forjados a partir de áreas de extração de minério, por vezes distante. A partir destes materiais, os homens criam os recipientes, machados, espadas, capacetes, jóias ... Que os arqueólogos encontraram nos túmulos dos príncipes ricos proto-históricas. Mas no entanto eles continuam a usar o corte de cerâmica e pedra (incluindo pontas de seta).

Ferramentas do Neolítico Final (cultura-Oise Seine-Marne, França)
Museu da Pré-História ULG - Foto Houet Michel © ULG

"Os procedimentos técnicos da pré-história", portanto, reproduz em detalhes a história vasta de tecnologia, fornecendo também o leitor com muitas ilustrações ricamente comentados.

O livro deve ser bastante a estudantes de arqueologia, que buscará o apoio por escrito para o seu trabalho durante os treinos, mas para o apreciador que queira aprender a analisar a techniques.Toutefois conquistas, a falta de clara marcadores cronológica vai espalhar o neófito, que deveria antes ligar para um general mais obras. No entanto, este livro oferece um bom resumo sobre o assunto, assim, a compreensão da evolução da mente humana e variabilidade cultural através da tecnologia de produção.

Elise Delaunois
Setembro 2010

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Delaunois Elise é um estudante de mestrado ano do segundo grau em História da Arte e Arqueologia.

Otte, Marcel e Noiret, Pierre. Os movimentos técnicos de arqueologia. Boeck, Bruxelas, 2010, 247 p. 23 €.

Marcel Otte é professor de arqueologia da Universidade de Liège e especialista povos europeus e da evolução das artes e religiões. Pierre Noiret é professor da Universidade de Liege e dedica suas pesquisas às civilizações pré-históricas da Europa.

http://culture.ulg.ac.be